miércoles, 9 de mayo de 2007

LA VERGUENZA DEL PODER


Tema: caso Jorge Matute Johns
Punto de vista: El poder que tienen los responsables
Hipótesis: Los responsables del crimen de Matute son hijos de influyentes personajes de la zona, de ahí los nulos resultados de ambas policías y de tribunales.


Los nulos resultados por esclarecer el caso Matute me trajo al recuerdo los poderes ocultos de la dictadura. En ese período y hasta el año 98 aproximadamente, los hijos de ciertos militares, carabineros y algunos ministros del régimen eran intocables. Carabineros no podía detenerlos, los jueces no podían enjuiciarlos y lo más terrible de todo: las victimas que trataban de esclarecer lo ocurrido eran atiborrados de un sinnúmero de cobardes amenazas día tras día. Se creyó que esto terminaría con la llegada de la democracia, sin embargo, todo siguió igual hasta bien entrada la década de los 90. Afortunadamente para nuestro querido país, la transición llegó. Tarde, pero llegó.
El caso Matute enciende en mí las sospechas de que aquí hay hijos de personas muy poderosas (narcotraficantes incluidos) que no quieren que se sepa la verdad. Las acusaciones a gritos de obstrucción a la justicia que han sonado tanto en los testigos como en las instituciones encargadas del caso acentúan más esta tesis.
¿Cómo es posible que no haya nada concreto en ocho años de investigación? ¿Cómo es posible de que la misma policía que encontró la identidad de Hanz Pozo con la huella de uno de sus dedos mutilados no sea capaz de decir algo con respecto a la identidad de él o los asesinos de Matute? Simplemente no le creo a nadie. Ni al juez del caso, ni al dueño de la Cucaracha, ni a los guardias…A nadie.
En estos ocho años hemos sido testigo de la más profunda ineficiencia de nuestro sistema judicial, ante un caso típico de fin de semana: hay una riña donde un joven muere y se buscan a los responsables. Díganme ¿cuántos de estos casos hay anualmente en el país? Por lo menos 10.
Lo sospechoso es que en medio de todo esto, el cuerpo desaparece sin dejar huellas por más de cuatro años y no hay nadie que de una sola pista de él. Ni jueces ni Carabineros ni Investigaciones logran hallar el porqué del asunto y el caso ha pasado sin penas ni glorias año tras año. Lo único concreto es que los responsables se estaban saliendo con la suya; hasta hoy. Porque la aparición casi cinematográfica de un nuevo testigo, ad portas del cierre del caso, abre nuevas aristas y posibilidades para los familiares. La versión de Fabián Gómez Flores concuerda en parte con las dos teorías sostenidas por ambas policías. Sin embargo, como ha sido tradición en este tema, nada es seguro, todo es inconcreto como sustentado por una nebulosa de poderes ocultos. Esperamos que por el bien de Chile y de la credibilidad de la poca justicia que aún hay en el país, los culpables sean encontrados y puestos a disposición de los tribunales de justicia…Mientras tanto, seguiremos tragándonos las mentiras del poder.